El Dakar

Allá afuera, en la duna, en el barro, en la montaña, no hay caminos, no hay atajos, no hay tribuna, no hay sombra. Hay reglas, pero no las pone la carrera. El terreno pone las reglas, los 50 grados de calor, las tormentas de arena, la cordillera de los andes pone las reglas. 

La aventura de enfrentar a la naturaleza es épica. Pero cómo presentar a un equipo que va a competir en el Dakar, en un auditorio en medio de la ciudad, cómo llevar el espíritu de la carrera hasta el subsuelo de una torre de Puerto Madero.